La exposición: es la transmisión de información objetiva y de conocimientos de manera clara, ordenada y precisa.
Según la intención del emisor y las características del receptor, podemos distinguir dos tipos de exposición.
Especializada o científica: Se dirige a un receptor entendido, ya que se desarrolla un asunto de gran complejidad con un lenguaje específico lleno de tecnicismos.
Divulgativa: Se dirige a un receptor amplio y se trata temas de interés general con un lenguaje sencillo y comprensible.
Estructura de la exposición
Los textos expositivos se articulan en torno a un tema o idea principal, llamada tesis, a partir del cual se añaden informaciones y explicaciones que aclaran y concretan el tema. En función de dónde aparezca la tesis, existen dos clases de estructuras expositivas.
Exposición deductiva: Parte de lo general para llegar a lo particular. La idea principal se establece al comienzo del texto y después se explica con datos concretos que refuerzan esa idea.
Exposición inductiva: Parte de lo particular para llegar a lo
general. Primero se aportan datos que conducen a la idea principal o
tesis, que aparece al final como conclusión.

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