1. ¿Cuándo empezaste a practicar este oficio?
La primera vez que trabaje una pieza de barro con las manos todavía iba al colegio.
2.¿Cuándo empezaste a trabajar en este oficio?
Nada más que terminé mis estudios, entre en el taller de mi padre, alfarero, para aprender a seguir sus pasos.
3.¿Son difíciles de aprender las artes de la alfarería?
La verdad es que nunca se aprende en esta profesión de alfarero. Continuamente están saliendo técnicas nuevas, y hay que estar siempre al día.
4.¿Se necesita de alguna cualidad específica para poder dedicarse a esta profesión?
Sólo
que te guste, porque es un trabajo muy sacrificado. Hay hijos de
alfarero que se marchan de casa para estudiar una carrera porque han
vivido los enormes esfuerzos de su padre. Desde luego, si no te gusta lo
que haces, estás perdido. Y paciencia, mucha paciencia, porque hay que
echar horas y horas en el taller.
5. ¿Qué es lo más difícil de la artesanía?
Las ventas. La gente ya
no valora la artesanía igual que antes. Antiguamente, las creaciones de
los alfareros eran más prácticas; ahora se utilizan como objetos de
decoración. Y aunque el estilo rústico parece que ha puesto de moda los
objetos de artesanía, todavía nos cuesta el comercio.
6.¿Ha visitado mucha gente el puesto?
Sí, muchísima, pero la mayoría sólo miraban. Escuchamos muchos 'qué bonito', pero pocos se animaron a comprar nada.
7. ¿Cuál es el trabajo más complicado que le ha tocado hacer?
Un portal de Belén. Eran tantas piezas, y tan pequeñas, que me resultó bastante complicado.
8.¿Y qué es lo mejor de la profesión?
La
satisfacción de crear, de saber que tienes esa capacidad. Y no es que
todo salga como tú querías, sino que la pieza va saliendo poco a poco.

ok.
ResponderEliminar